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La gira de Xi Jinping por la península Ibérica en clave catalana

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La gira de Xi Jinping por la península Ibérica en clave catalana

La gira de Xi Jinping por la península Ibérica en clave catalana

Miquel Vila Moreno Asia, Cataluña, Europa 10/01/2019 Comentarios

A finales del mes de noviembre y principios de diciembre del año 2018, el Presidente chino Xi Jinping realizó un rápido viaje a la península Ibérica, visitando España y Portugal, de camino a la cumbre del G-20 celebrada en Buenos Aires (Argentina), en el transcurso de la cual, entre otros, se pactó una tregua en la guerra comercial que mantienen los Estados Unidos y China en una reunión bilateral entre los presidentes de ambos estados.

Aunque las visitas de Xi Jinping a España y Portugal tuvieron una repercusión modesta fuera de las fronteras de los dos estados, se debe tener en cuenta que la gira se realiza en un contexto de tensión no solo entre la superpotencia, los EE.UU., y el aspirante a serlo, China. A ello hay que añadir la creciente dinámica de competencia comercial y de esferas de influencia entre Alemania y China. Así, es importante resaltar que a pesar de sus críticas a las políticas proteccionistas de la administración Trump, la mayor parte de los gobiernos de Europa Occidental muestran su preocupación ante las prácticas comerciales utilizadas por China por considerarlas perjudiciales para los intereses económicos europeos.

En este escenario, el gobierno de Madrid mantiene una posición de balanceo en relación a la guerra comercial. Este hecho, le permite aprovechar la visita de Xi Jinping para reforzar las relaciones bilaterales España-China que en términos generales siempre han sido muy cordiales. Esto se materializó con la firma de hasta una veintena de acuerdos de cooperación comercial y cultural, básicamente en los sectores de las telecomunicaciones e infraestructuras portuarias, e inversiones por un valor de 16.000 millones de euros para los próximos años. Así, estos compromisos, aunque de manera discreta, refuerzan la presencia de China en el sur de Europa.

En este sentido, el incremento de la presencia e influencia china en la zona Euromediterránea se está convirtiendo en una cuestión relevante y de primer orden dentro de la agenda política europea y en términos geopolíticos. En los últimos años, tanto Berlín como Bruselas han observado como China les ha abierto un frente en Europa Central y del Este a través de la Iniciativa China-CEE – también denominada 16+1 – y relacionada con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, más conocida por su nombre en inglés Belt and Road Initiative (BRI en adelante), que agrupa a China y los 16 estados de estas dos regiones europeas – incluyendo los Balcanes. Además, Beijing ha cultivado muy buenas relaciones con algunos gobiernos de esta área como por ejemplo el húngaro y otros que mantienen fuertes divergencias con las políticas de la Unión Europea (por ejemplo, con la política de inmigración y asilo). Observados los riesgos que la creciente influencia de China a través de sus inversiones está comportando para la UE en Europa Central y del Este, no nos debería sorprender que a medio plazo Bruselas empiece a ver con preocupación que España y el resto de estados del sur de Europa se hayan convertido en grandes receptores de la inversión china superando la media europea durante el año 2018.

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Mapa realizado por el think tank MERICS con la red de infraestructuras globales de la Iniciativa de la Franja y la Ruta china (Fuente: MERICS, 2018). Se puede consultar el mapa original de MERICS al final del texto.

No obstante, se debería remarcar que el gobierno de Madrid no busca convertirse en la posición avanzada de Beijing en el mar Mediterráneo Occidental. Esto queda demostrado, como ya se había previsto, con la negativa de España a apoyar la BRI. Por un lado, la política exterior española sigue unos principios de fidelización y seguimiento de las directrices emitidas desde Bruselas y Berlín. Esta línea no parece que vaya a variar en el futuro, y más teniendo en cuenta que España debe retornar el apoyo recibido por parte de la Unión Europea y los principales estados europeos en relación a la cuestión catalana durante el mes de octubre del año 2017. Por otro lado, la economía española no pasa por su mejor momento y sus indicadores y previsiones para el año 2019 van a la baja. Consecuentemente, el gobierno de Madrid no se encuentra en una posición en la cual esté dispuesto a asumir el riesgo de dar el paso para establecer una relación especial con China más allá de la ya existente en la actualidad.

Todo lo contrario podría suceder con Italia, donde el gobierno de coalición formado por la Lega de Salvini y el Movimiento 5 Estrellas de Di Maio, que visitó Beijing y Shanghai en los meses de septiembre y noviembre del 2018 respectivamente, se estaría planteando ser el primer Estado del G-7 en mostrar su apoyo explícito a la BRI china y su estrategia de conexión euroasiática. En esta dirección y después que la empresa china COSCO adquiriera el 51% del puerto de El Pireo en Grecia, Beijing ha puesto sus ojos en los puertos italianos de Trieste y Venecia. Sin embargo, tras el acuerdo alcanzado con la Comisión Europea respecto al presupuesto italiano, esta posibilidad no sería tan factible. Precisamente, Portugal, el otro Estado que visitó Xi Jinping en su gira ibérica, podría seguir este camino de unirse a la BRI tal como dejó entrever su Presidente Marcelo Rebelo de Sousa. Así, China y Portugal firmaron un Memorándum de Entendimiento para la inclusión del puerto portugués de Sines a la BRI.

Ahora bien, en el caso de España, a pesar de no dar un apoyo explícito a la BRI, en la práctica si forma parte de la misma como lo demuestra el acuerdo de colaboración firmado en el marco de la gira de Xi Jinping entre las respectivas autoridades portuarias que gestionan el puerto español de Algeciras y el puerto chino de Ningbo-Zhoushan. Además, la china CESCO está muy presente en las terminales del puerto de Valencia y el puerto de Bilbao, así como en las terminales ferroviarias de Madrid y Zaragoza entre otras. También se debe mencionar que España es miembro fundador del Banco Asiático de Inversión e Infraestructuras y las recientes visitas de representantes del gigante tecnológico chino CASIC (China Aerospace Science and Industry Corporation) a Madrid y Valencia buscando alianzas con empresas tecnológicas para invertir en ellas.

Desde una perspectiva catalana, el encuentro entre Xi Jinping y el Rey de España en el transcurso de su visita a la península Ibérica fue la única vez en la cual se hizo referencia indirecta a la cuestión catalana. Así, el monarca remarcó el apoyo de China a una “España unida”, comentario este que limitó cualquier otra valoración de la gira por parte del independentismo catalán. Este hecho fue aprovechado para volver al recurrente discurso de crítica hacia el gobierno de Madrid por haberse reunido y recibir el apoyo del principal mandatario de un Estado autoritario que vulnera los Derechos Humanos y lleva a cabo una fuerte represión contra la minoría musulmana uigur, dejando de lado que China no deja de ser la primera economía global y que la mayoría de Jefes de Estado y Gobierno buscan reunirse con su Presidente, pura Realpolitik.

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Puerto de Alcanar, Catalunya (Fuente: Ports de la Generalitat).

En este sentido, para los intereses catalanes se deberían potenciar las valoraciones sobre temas relevantes en la relación de Catalunya con China. Este es el caso de la política portuaria ligada a la BRI, ya que no se debe olvidar la gran inversión y presencia de la empresa china Hutchinson Ports Holding en la terminal Best del puerto de Barcelona. Además, actualmente Ports de la Generalitat está promocionando el puerto industrial de gestión indirecta de Alcanar, con una posición geoestratégica importante. De hecho, la política portuaria debería ser un activo relevante dentro de la proyección global de Catalunya en un escenario internacional de competición entre las grandes potencias, así como en otro escenario regional en el cual el corredor central promovido desde Madrid se presenta como la principal vía de conexión de la península Ibérica para la BRI. Que Catalunya no aproveche estos activos dentro de los dos escenarios citados debería ser un gran motivo de preocupación.

Así, a día de hoy no existe ni en el debate público ni en la agenda política catalana una aproximación sobre cuáles podrían ser las oportunidades y posibilidades de integración de los puertos catalanes en las dinámicas comerciales de la Iniciativa de la Franja y la Ruta o cualquier otra iniciativa o escenario para mejorar las conexiones con los puertos de Eurasia, como la alternativa que plantea la Unión Europea. En cambio, el gobierno de España si está empezando a desarrollar esta política desde el Ministerio de Fomento tal y como muestra esta iniciativa de “Puertos del Estado”. Una carencia importante en clave catalana que urge ser abordada teniendo en cuenta la relevancia que históricamente el comercio marítimo tuvo y sigue teniendo para Catalunya y el impacto evidente que estas nuevas dinámicas tendrán sobre los flujos económicos y el comercio internacional y las consiguientes implicaciones geopolíticas.

En definitiva, desde Catalunya, a pesar de la comprensible y cuidadosa desconfianza hacia el gobierno chino de una parte significativa del soberanismo, se debería afrontar esta situación teniendo en consideración otros factores, con una visión estratégica más ponderada que vaya más allá de apriorismos ideológicos. En el caso expuesto, China se convertirá en un actor cada vez más influyente y relevante en la política europea, no sólo en términos de política exterior, sino también como actor con capacidad de influencia doméstica. Así, el mainstream independentista debería estar preparado para explotar las oportunidades que se irán abriendo en las diferentes dimensiones en el contexto de la relación triangular entre China, la Unión Europea y otros estados europeos en un escenario de competición estratégica entre los EE.UU., China y Rusia.

Miquel Vila Moreno, Analista Asociado para China y la Geopolítica de Asia Oriental

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Foto de portada: El Presidente chino, Xi Jinping, durante su visita a Portugal, 05/12/2018 (Fuente: RFI portugués).

Foto 1: Mapa realizado por el think tank MERICS con la red de infraestructuras globales de la Iniciativa de la Franja y la Ruta china (Fuente: MERICS, 2018). Se puede consultar el mapa original de MERICS aquí.